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Águila Harpía el Detective Ecológico de su habitat

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Es considerada por algunos investigadores como un pequeño halcón de gran agilidad que al momento de capturar su presa, puede llegar a desarrollar 180 kilómetros por hora. Según el Libro Rojo de la Fauna Venezolana es una especie vulnerable mientras que para la Convención Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, el águila harpía se encuentra en peligro de extinción.

La fuerza de sus garras la convierten en el ave cazadora más potente del mundo. Para la mitología griega eran “monstruos alados de garras afiladas con cara de mujer y cuerpo de buitre”. Su imponente y abrumadora presencia ha sido mencionada incluso por filósofos y escritores como Aristóteles o Dionisio.

El Águila Harpía es una de las tres águilas más grande del mundo

Programa de Conservación del Águila Harpía en Venezuela

Es considerada por algunos investigadores como un pequeño halcón de gran agilidad que al momento de capturar su presa dentro del bosque, puede llegar a desarrollar 180 kilómetros por hora.

El Águila Harpía tiene las garras más grandes que las de un oso pardo. Su alimento favorito son los monos, perezas y coatíes, además de cachicamos, guacamayas, lapa, picure, arrendajos e iguanas.

Su hábitat es reducido, se le encuentra en selvas poco intervenidas por el hombre,  entre los 600 metros hasta 1.200 metros de altura, pero puede tolerar áreas donde se realicen explotaciones agrícolas, mineras o cultivos alternativos dentro de las zonas boscosas.

Diversos estudios la ubican desde el sur de México, pasando por Centroamérica hasta Colombia, Ecuador, Perú, el oriente de Venezuela, las Guyanas al sur, oriente de Bolivia y Brasil hasta llegar al extremo nororiente de Argentina.

En Venezuela, la distribución histórica recorre el norte del río Orinoco, en la zona de la cordillera de la Costa, los estados Aragua, Carabobo, Cojedes, la sierra de Falcón, la sierra hacia Monagas, con algunos avistamientos en la Sierra de Perijá. Al sur del Orinoco es donde se concentra la mayor población registrada, siendo la Reserva Forestal de Imataca la de mayor concentración y distribución de esta especie a nivel nacional.

La destrucción del hábitat es la principal amenaza que se cierne sobre esta especie, lo que ha repercutido en la sobrevivencia y la repoblación en algunas áreas naturales.

Esta destrucción puede estar aunada a la acción de carreteras de penetración y aprovechamiento forestal en algunas áreas; la tala y quema para la expansión agropecuaria y la minería clandestina en zonas determinadas; además de la cacería en sus tres tipos: deportiva, la de subsistencia y la cacería de coleccionista.

De hecho, la Convención Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) la ubica entre las especies en peligro de extinción, mientras que la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la reporta como casi amenazada y a nivel de Venezuela, el Libro Rojo la identifica como especie vulnerable.

El Águila harpía tiene hábitos solitarios, sólo la vemos en pareja cuando están en el ciclo reproductivo, ambos construyen el nido que es parte del cortejo del macho hacia la hembra. Generalmente, construyen sus nidos en grandes árboles emergentes del bosque, como Algarrobo, Merecurillo, Capaetabaco y Zapatero; aunque su predilección, en un 70%, es la Ceiba.

La cópula puede durar entre uno a dos meses con repeticiones de hasta 5 ó 6 por día, al nacer, el polluelo es de color blanco y posterior a los tres meses, le comienzan a salir las primeras plumas, que van definiendo mejor el plumaje característico para emprender luego las acciones de vuelo. Suelen vivir con sus padres durante 3 años.

Son monógamas, incluso si muere uno de los individuos es muy difícil que el otro vuelva a ser pareja. Hay un nido en Guyana donde la pareja reproductiva lleva 45 años reproduciéndose en el mismo árbol.

En una oportunidad èl Dr. Alexander Blanco me comentó que conocía de un macho al que un cazador había matado a la hembra, y este permanecía cerca del nido, desde hacía varios años sin volver a tener pareja.

Un Detective Ecológico

La llaman “detective ecológico” ya que es un indicador de la salud de la flora y fauna del lugar donde permanece, debido a que se encuentra en el tope de la cadena alimenticia.

La presencia de esta ave en un lugar indica que todas las especies presentes en el ecosistema están en total equilibrio.

Wajari, Dennis y SantosVenezuela es el país con mayor número de nidos registrados, siendo el estado Bolívar el de mayor incidencia aunque también está presente en Miranda, Aragua, Carabobo, Cojedes y Monagas. Panamá es el siguiente país en la lista seguido de Brasil, Ecuador y Perú.

En el Zoológico Las Delicias de Maracay se encuentra un ejemplar de esta especie que fue rescatada y atendida por los médicos veterinarios luego de haber estado en manos de cazadores furtivos.

Acérquese un día de estos y contemple esta maravillosa ave.

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