Tagged with " arboles"

Conservación del Águila Harpía en Venezuela

Conscientes de la disminución de la población en el rapaz de mayor tamaño de América, un grupo de investigadores y ambientalistas, liderados por Alexander Blanco Márquez y Eduardo Álvarez Cordero —coordinador panamericano de Earthmatters— crearon en 1992 el “Proyecto de Conservación del águila harpía en Venezuela”, desarrollando sus actividades, en la Reserva Forestal de Imataca, estado Bolívar, localidad donde se ubica la especie en estado silvestre.

Programa de Conservación del Águila Harpía en Venezuela

Este proyecto busca “la preservación del águila arpía, como especie de la fauna silvestre en su ambiente natural y el lograr la protección de corredores de hábitat selvático que conecten a las reservas amenazadas de aislamiento. La mayor importancia de este proyecto radica principalmente en la protección de los nidos localizados y asegurar la cooperación de las personas e instituciones más allegadas a esta situación”, según explica el doctor Alexander Blanco. Sigue leyendo que hay más »

Otros llegaron buscando:

  • aguila arpia caracteristicas
  • aguila arpia habitat
  • aguilas de venezuela
  • harpias
  • proyecto de conservación del águila arpía en venezuela
  • aguila arpia ubicación en venezuela

Un hombre que ha plantado 100 millones de árboles

Cada vez que llega a un país, planta uno.

  • Este experto agrónomo implantó métodos que mejoraron los cultivos de Tanzania
  • Adiestró gatos para que mataran las cobras asesinas de un poblado
  • Contribuyó a la adaptación de cultivos en el Kilimanjaro

En 2006, el presidente de Mozambique, Armando Emilio Guebuza, se acercó a conocer a Pedro Muagura. Fue hasta su humilde casa y le hizo una pregunta: ¿por qué plantas árboles? Él pensó durante unos segundos y le contestó: “La mamá cuando va a dar a luz necesita una sombra con la que resguardarse del sol, el recién nacido una cuna de madera en la que descansar y en el final, en la muerte, un ataúd será nuestro último cobijo. Los árboles son la vida“. Sigue leyendo que hay más »

Otros llegaron buscando:

  • vectores gratuitos de como plantar un arbol

La población humana está expulsando a los animales salvajes al borde de su extinción

La conocida primatóloga Jane Goodall ha alertado de los daños que el ser humano está provocando en la naturaleza, con acciones negativas como la expulsión de sus territorios de “animales salvajes” que están “al borde de la extinción”.

Dos años después de su primera visita a la Universidad Nacional de Córdoba, la experta volvió a esta Institución académica para difundir su programa Raíces y Brotes e incentivar a los jóvenes universitarios, niños y adolescentes a unir esfuerzos para la defensa del ambiente. Sigue leyendo que hay más »

Otros llegaron buscando:

  • desertificacion y deforestacion
  • poblacion humana y animal
  • degradacion de la fauna silvestre
  • agotamiento de agua
  • como seria el planeta sin agua
  • accion del ser humano sobre las poblaciones silvestre
  • problemas del planeta por las acciones negativas del ser humano
  • los humanos ayudan a animales salvajes
  • degradacion del plante
  • degradacion de la vegetacion y faunas silvestres dibujo

100 árboles para el Cerro

sembramos todos

Los vecinos de Palmarito sembrarán este fin de semana alrededor de 100 árboles de distintas variedades, en una de las cadenas montañosas de la Fila de Palmarito, en Maracay. Esta siembra es la continuación de otras que se han venido logrando desde el comienzo del invierno, desde entonces, se han plantado unos 350 árboles en distintos sectores de la Fila de Palmarito.

A sembrar: especies autóctonas de la zona, en bolsas de polietileno pequeñas, árboles en tamaños desde 30cm hasta 1mts. Las variedades disponibles para el evento son las siguientes: Sigue leyendo que hay más »

Otros llegaron buscando:

  • donde comprar musgo artificial
  • arbol drago venezuela
  • fotos del arbol de drago en venezuela
  • el arbol drago en venezuela existe
  • siembra de pumaga
  • siembra de mijao
  • musgo artificial donde comprar
  • arbol de jabillo para colorear
  • conservacion del arbol del mijao
  • como senbrar mijao

Vivió 2 años en un árbol para salvarlo

La mariposa y la luna

Cuando Colón pisó América por primera vez, Luna (una secuoya de casi 70 metros de altura) tenía ya 500 años. El 10 de diciembre de 1997 cuando su tronco sobrepasaba los 1000 anillos, el destino y una motosierra se cruzaron en su cepa. Julia Butterfly Hill, una activista de 23 años, decidió interrumpir lo inevitable y encaramándose al árbol impidió la inminente tala. Pasó 738 días entre sus ramas y sin poner un solo pie en tierra obligó a la compañía maderera, tras durísimas negociaciones, a indultar el árbol y a todos sus hermanos cercanos.

“Nadie tiene derecho a robar al futuro para conseguir beneficios rápidos en el presente. Hay que saber cuándo tenemos suficiente…” Julia Butterfly Hill en su libro “El legado de Luna”

Julia Butterfly Hill permaneció 738 días en sus ramas; sobrevivió al frío, a las tormentas, a la soledad y a las coacciones de la empresa que quería talar el árbol. Su increíble historia se ha convertido en un libro, “El legado de Luna”, un alegato a favor de la Naturaleza y la conservación del ambiente.

El legado de Luna

La historia de una mujer, una secuoya y la lucha por salvar el bosque

¿Qué estarías dispuesto a hacer para proteger a tus seres queridos o al hogar que tanto te ha costado conseguir?

Si una aplanadora amenazara con llevarse por delante tu casa, tras la aprobación de un nuevo plan urbanístico, ¿te plantearías hacer una sentada para impedir que la derribaran?

Muchas veces hemos visto escenas parecidas en el cine. Vecinos que se niegan a abandonar sus hogares, personas que emprenden desgarradoras huelgas de hambre… Ficción o realidad, acciones como éstas siempre dependen del grado de implicación y apego hacia esa pertenencia y del coraje que uno posea.

Queremos que nuestros hijos dispongan de parques y jardines donde jugar y respirar un poco de aire puro entre tanta contaminación urbana, pero, a pesar de este deseo, no se nos ocurriría nunca subirnos a un árbol para evitar que lo talaran. No consideramos a los árboles como una pertenencia valiosa, como nuestra casa, por la que debamos luchar. Pocos son, por tanto, los que emprenden acciones “diferentes” y comprometidas.

Julia Butterfly Hill es la excepción que confirma la regla. “Nadie tiene derecho a robar al futuro para conseguir beneficios rápidos en el presente. Hay que saber cuándo tenemos suficiente”, afirma en El legado de Luna, su testimonio escrito de los dos años que pasó en lo alto de la secuoya milenaria, llamada cariñosamente por los activistas Luna, para preservarla de la tala. Hasta la gente que, habitualmente, vive despreocupada por las cuestiones medioambientales, le dan la mano con admiración y valoran de forma muy positiva su valor.

Las industrias madereras hace mucho que “roban al futuro” talando los bosques de forma masiva e insostenible, impasibles ante el proceso que sus actos desencadenan. Si se deja a una colina sin árboles, la fuerza de la lluvia arrasa todo a su paso porque no queda nada para sujetar el suelo y las rocas. Además, al modificar el hábitat, muchas de las especies podrían llegar a extinguirse. Y, puesto que las sanciones que se les impone a estas empresas son ridículas con respecto a las ganancias que perciben, les es mucho más rentable violar las leyes que respetarlas. Pacific Lumber es una de estas empresas madereras, a la que desafió Julia hasta conseguir su propósito: preservar su secuoya y todos los árboles que se encuentran en un radio de 60 metros a la redonda.

La batalla que libró Julia Butterfly desde lo alto de la secuoya no fue, sin embargo, una batalla en solitario. A pesar de que llegó a estar en desacuerdo con los miembros de la organización ecologista con la que colaboraba, éstos se encargaron de suministrarle comida y todo lo necesario para subsistir. Poco a poco Julia fue ganándose la simpatía de muchas personas: desde famosos como Bonny Raitt, Joan Báez o Woody Harrelson, que subieron a Luna a visitarla, hasta algunos de los leñadores que acabaron tomando conciencia de su lucha.

Julia Butterfly, desde la secuoya Luna, atendió a los medios de comunicación, que la empezaron a tomar en serio a medida que transcurrían los meses. Para ello, hizo uso de cargadores de batería de teléfono móvil que funcionan con paneles solares. Un ejemplo de que la tecnología alternativa no sólo es posible, sino también muy útil en situaciones extremas.

Recorriendo las páginas de El legado de Luna uno toma conciencia de la fortaleza física que puede proporcionar el reto de conseguir los propios ideales. Julia Butterfly Hill sigue insistiendo hoy día, desde su Fundación Circle of Life, en que una sola persona puede cambiar las cosas, aunque para ello deba vivir en un árbol.

La historia

La Pacific Lumber, tenía previsto talar el árbol, así como otros magníficos ejemplares de su misma especie, en uno de los más hermosos bosques de California. Julia Hill no estaba dispuesta a consentirlo y se encaramó a lo alto del árbol. Julia se había comprometido a conservar las secuoyas californianas cuando, casi por casualidad, entró en el bosque y sintió la grandiosidad de los árboles y la majestuosidad de sus años. Entonces decidió que debía hacer algo por ellos.

La vida de Julia cobró un nuevo significado. Un accidente de tráfico le había causado, tiempo atrás, una pérdida de memoria temporal y la había mantenido casi inmóvil durante un año. Salvar a las secuoyas se convirtió en una llamada espiritual para Julia.

Los conservacionistas californianos tomaron a “Luna” como un símbolo contra las devastadoras prácticas de la tala, después de que las fuertes lluvias causaran un barrizal que arrasó una docena de casas. Julia se unió activamente a las protestas. Un día, uno de los activistas, sentado en un árbol, preguntó a la multitud de simpatizantes: “¿Puede alguien posarse en “Luna”?”. Julia respondió con entusiasmo: “¡Yo lo haré!”. La joven escribe en su libro que “no sabía nada acerca de sentarme en un árbol, pero había venido a hacer algo por el bosque y, finalmente, esto era algo”.

“¿Tienes alguna experiencia?”, le preguntó el activista. “No, pero soy rápida aprendiendo”, fue su entusiasta respuesta.

El compañero ecologista precisaba una persona que pudiera comprometerse, al menos, cinco años. Ella estuvo de acuerdo y el hombre, indeciso, terminó por aceptar su ofrecimiento. Así empezó una increíble sentada en un árbol gigante que, al principio, Julia creía que no duraría más allá de unas semanas.

Julia tenía entonces 23 años. Subió al árbol y allí estuvo viviendo sobre una plataforma de 2×2 metros, cubierta por una lona. Sobre ella, había otra plataforma, de igual tamaño, que hacía las veces de almacén. Un equipo de apoyo le traía la comida y el agua, al menos, dos veces a la semana. Además, le proporcionaban combustible para su hornillo de camping, el correo, baterías para el teléfono móvil, cintas para el cassette y todo lo que ella necesitara en su retiro voluntario. El equipo de apoyo, igualmente, le retiraba sus desperdicios.

Julia se bañaba con una esponja y rara vez se lavaba las plantas de sus pies, ya que la savia acumulada en ellos le ayudaba a sujetarse mejor cuando trepaba por las ramas.

Dormía unas pocas horas seguidas, siempre que el viento no aullara demasiado fuerte o no balanceara el árbol demasiado. Algunas veces, la tormenta la mantenía en vela durante días y, en esos casos, no veía a otra persona en dos semanas. Por las noches, se arropaba completamente con una manta y sólo dejaba asomar la nariz para respirar. Durante el invierno, se ponía muchas capas de ropa, para así poder conservar mejor el calor corporal.

Empleaba la mayor parte de su tiempo escribiendo cartas, poemas, postales de Navidad, etc. Leía recortes de prensa y concedía entrevistas de radio a través de su teléfono móvil. Su mensaje siempre se centraba en el mismo punto: los viejos árboles secuoyas no deberían ser talados porque ya sólo quedan un 3% en todo el mundo.

Mientras tanto, la compañía responsable de la tala de los árboles intentaba minar la moral de Julia y para ello emplearon todo tipo de artimañas. A los pocos meses de iniciar Julia la protesta, la empresa comenzó a acosarla con focos y ruidos constantes, realizados por guardias de seguridad, durante las 24 horas del día. Pensaron que así la harían desistir, pero no lo consiguieron. En cierta ocasión, le enviaron un helicóptero para que, en vuelos bajos, le enviara ráfagas de viento de casi 160 km por hora. Otra de las estratagemas que emplearon fue talar los árboles más próximos a su plataforma, de tal modo que podían romper muchas ramas de “Luna” cuando caían. Julia estaba muy asustada, pero no se doblegó en ningún momento. Finalmente, la compañía suspendió sus prácticas de intimidación.

El “hogar” de Julia, en lo alto de la secuoya, estaba inmerso en un ambiente muy hostil para el ser humano. Estaba constantemente expuesta a la lluvia, al granizo, la nieve, e incluso, vientos de invierno de cerca de 140 kilómetros por hora. Más de una vez, Julia habló a “Luna” para darse moral durante las violentas tormentas que duraban horas. “¡No lo haré nunca más!”, se lamentó durante uno de esos temporales. Y rezó.

“Me agarré a “Luna” y le dije: ¡Luna, estoy aterrorizada, voy a morir!… Y ella ¡me habló! Fue increíble, porque me dijo algo que nadie que estuviera allí podía haber dicho para ayudarme. Dijo: “En la tormenta, los árboles tienen permitido balancearse con el viento, Julia…Ahora no es el momento de hacerse fuerte o caerás. ¡Déjate balancear por el viento. Déjalo ir, déjale ir…!”. Julia admite que hablarle a un árbol suena a locura, pero fue el momento de aplacar su soledad y su impotencia durante la tormenta: “Di mi vida al Universo la primera noche- escribe en su diario-. Pedí a Dios que me usara como un buque, así que calculo que tienes que ser muy cuidadosa con lo que pides”.

Julia es hija de un pastor retirado y sabe utilizar sus palabras. Su infancia transcurrió en iglesias y en una caravana que su padre conducía de una ciudad a otra. Estaba acostumbrada a pequeños espacios y a las privaciones, pero todo eso le sirvió para vivir en Luna.  ”Gran parte de la predicación de mi padre era aplicar la Biblia a nuestra vida diaria para hacernos mejores personas”.

Julia lleva esas enseñanzas en el corazón y se considera una persona muy espiritual, pese a que no quiere identificarse con ninguna religión institucional: “Existe una falta de realización en la gente. La sociedad nos ha insensibilizado y nos hace creer que estamos en la Tierra sólo para ganar dinero. Yo era parte de ese sistema. Gané mucho dinero y jamás me sentí completamente realizada”.

Julia había sido modelo y gerente de un restaurante, pero en su interior había un vacío imposible de llenar. Por eso se subió al árbol. Su terquedad natural, dice, es lo que le llevó a perseverar. Julia cree que lo que ha vivido es una prueba palpable de que todos podemos hacer algo diferente, aunque ello nos suponga un periodo de crisis.

El 18 de diciembre de 1999 Julia descendió de Luna con las manos verdes del musgo y los pies encallecidos, en medio de una gran ceremonia y entregando esta carta. Culminó con éxito las negociaciones con la maderera quién se comprometió no sólo a respetar a Luna y todos los árboles cercanos en un radio de 60 metros, sino a incluir una política medioambiental en todos sus futuros trabajos.

“Entiendo que todos estamos gobernados por diferentes valores. Para algunas personas, soy una “hippie” pegándose a un sucio árbol. Pero no entiendo por qué alguien tiene que utilizar una motosierra contra “Luna”. Alguien que quiera talar un árbol como este, debería vivir primero dos años en él”, explicó Julia a los periodistas, nada más descender del árbol. Ese fue un día muy emotivo. Julia, que había descendido poco a poco por sus ramas y su enorme tronco de tres metros de diámetro, cayó de rodillas sobre el suelo y besó al gigantesco secuoya que durante dos años la acogió entre sus majestuosas ramas.

Hoy en día Julia sigue al frente de un importante grupo ecologista y activista. Ayudó a crear la ONG Circle of Life”, participando regularmente en muchos de los “Tree-Sit” fecundados con su hazaña y desperdigados por todos los rincones del planeta verde. Contó su experiencia en la copa de Luna en el Libro “El legado de Luna” impreso en papel reciclado y bajo el sello de tolerancia ecológica “SmartWood Certified“.

“Deberíamos trabajar para crear productos reciclados, usar energías alternativas, como la solar, reducir el uso de pesticidas y desechos de consumo, y fabricar productos de papel obtenidos del cáñamo, que tarda seis meses en crecer; en lugar de los árboles, que tardan 20 años”, comenta Julia.

“…Permaneciendo en la unidad, la solidaridad y el amor, sanaremos las heridas en la tierra y en cada uno de nosotros. Podemos marcar la diferencia positiva a través de nuestras acciones…” Julia Butterfly Hill

En noviembre de 2001 un desaprensivo buscador de reliquias, intentó cercenar a Luna y asestó un tajo con motosierra de 35 centímetros de profundidad en su cepa. Desde entonces unas gigantescas grapas consolidan el árbol.

Julia Butterfly Hill consiguió encontrar el desafío de su vida.
¿Y tú ya encontraste el tuyo?


Otros llegaron buscando:

  • julia hill la joven que subio a la luna
  • imagenes de fabricas madereras talando arboles
  • julia butterfly hill biografia
  • julia hill y el legado de la luna
  • julia mariposa hill
  • video julia hill
  • vivió en uma secuoya

Crimen contra ti y contra la humanidad, la destrucción de la naturaleza

Señoras, Señores

No voy a hablar de crisis económica, ni de paro, ni de inmigrantes, ni de políticos, ni si quiera de fútbol, en suma de nada de lo que según las encuestas interesa a la gente. Voy a hablar de algo sumamente más serio, decisivo por la supervivencia de toda la raza humana.

Voy a hablar de árboles, de selvas tropicales y de la verdadera causa del cambio climático. Espero demostrarles que la solución de los problemas del mundo hoy no son con los artefactos del hombre, no son ni a derecha ni a izquierda. Las soluciones que pueden salvar este mundo son con la madre de nos todos, son con la madre Naturaleza. Espero que al fin de esta conferencia al menos una mayoría llegará a ser de acuerdo que es imperativo de actuar con extrema rapidez, intentar salvar lo que aún queda de las selvas tropicales, con la esperanza que aún hay tiempo, y que juntos, repito juntos, podemos hacer lo necesario para no tener que intentar a abandonar este planeta.

Cuando está cuestión de los bosques en general, y de las selvas tropicales especialmente, lo mal entendido y las ideas fijas son numerosas. Cuando se vea la impresionante selva, densa, verde, con árboles de 30-40 m de altura, casi siempre se tira la conclusión que los suelos son muy ricos. En la mayoría de casos la verdad es muy a lo contrario. Son suelos muy pobres, por haber sido expuestos durante millones de años a muy altas temperaturas y lavados por intensas lluvias. Hay casi nada de reservas minerales, quedando frecuentemente solamente óxidos de hierro y de titanio. Todo el capital nutritivo se encuentra en solución en el suelo, y está en constante reciclaje gracias a los arboles. Las raíces absorben los nutrientes que suben hasta las hojas, las hojas caen al suelo donde son descompuestos por las acciones de animales y multitud de insectos, bacterias y hongos. Cada especie de arboles tiene sus preferencias, algunos absorben más potasio y menos fósforo, otro absorbe mucho molibdeno, etc., etc. Sobre una hectárea de selva tropical hay frecuentemente 40-60 especies de árboles más arbustos y cantidad de lianas.
Es justamente esta gran mezcla de especies que a través de sus raíces, penetrando las veces hasta 30 m de profundidad, que está capaz de mantener el muy limitado capital nutritivo en permanente circulación.

Tan eficaz es este filtro de raíces que se escapa prácticamente nada. Si usted hace un hoyo de 30 m de profundidad en el suelo de la selva y pone un recipiente en un nicho para recoger agua de lluvia que se ha filtrado a través del sistema de raíces arriba, un análisis mostrará que esta agua está casi agua destilada.

Es eso un de los muchos milagro de la naturaleza, un equilibrio muy eficaz pero muy frágil. Y es muy distinto de los bosques en climas más templados.

Cuando el hombre interviene, arrasando los árboles para hacer cultivos, sea lo que sea, rompe este equilibrio para siempre. Las cosechas pueden ser muy buenas durante un par de años, pero después disminuyen progresivamente hasta que no vale más cultivar. Eso puede ser un proceso de 10, como muchos 15 años. Lo que poco antes fue una majestuosa selva con árboles de 40 m de altura, ha sido convertido para siempre a una estéril sabana. Hoy día ya solamente en Brasil hay 6.000.000 de hectáreas de recién creadas sabana, que no muchos años atrás, fueron parte de la selva Amazónica, y que hoy no sirven ni para pasto.

Casi todas las sabanas de África tienen como origen la devastación de la selva. No olvidamos que incluso Sahara, hoy desierto, una vez fue selva.

Falsos políticos dicen que no importa, siempre puede replantarse la selva. Es totalmente falso. Una vez convertido en sabanas, en las capas superiores hay prácticamente nada de nutrientes, han sido lavados abajos, sin la selva la temperatura aumenta, la humedad disminuye y el viento desecador aumenta. Un monocultivo de árboles en estas condiciones puede sobrevivir solamente con ayuda de abonos. Intentar a recrear la misma selva con sus 40-60 especies de árboles y un centenar de otras especies, sería imposibles tanto técnicamente como económicamente. Las jóvenes plantas de la selva no pueden soportar el cambio en el clima. Con eso hemos tocado a otro aspecto de la selva, su crucial influencia sobre el clima.

Su influencia sobre el clima local está bien reconocida y no voy a entrar en detalles aquí. Es suficiente decir que la selva recicla la lluvia que cae sobre ella. En África, por ejemplo, la lluvia que cae sobre la selva costera se evapora, forma nubes que son transportadas por el viento. Cuando las nubes son saturadas la lluvia cae, se evapora de nuevo por los arboles, etc. Así el este de África, a ambos lados del ecuador, ha dependido de agua reciclada por la selva al oeste. Cuando se destroza la selva no llegan más lluvia al este del continente y hay enormes sequías, hambre y muerte.

Efectivamente los países al oeste que devastan sus selvas por miserables beneficios monetarios están exportando sequía y hambre a sus infortunados vecinos al este. El primer desastre de este orden fue la sequía en Ethiopia, que todos conocen.

Entonces, en 1982, escribí este articulo (Mostrar artículo), alertando que peor iba a ocurrir si no se para la destrucción de las selvas del mundo. Desde entonces graves sequías han ocurrido en Tchad, Somalia, Kenya, Tanzania, Malawi, en Brasil, Chile etc… Pero la influencia más importante de la selva es su decisiva influencia sobre el clima mundial.

La selva funciona como un enorme sumidor de energía solar. Recordamos que está en el cinturón ecuatorial donde el planeta recibe el máximo de energía solar. Se absorbe por la selva durante el día y es paulatinamente liberado hacia la atmósfera durante la noche. Mucho de este calor desaparece al espacio durante la noche. Eso e s calor perdido del planeta y eso es muy importante.

Así en la selva no hay grandes diferencias de temperatura entre día y noche y con un débil diferencial de energía no se forma nunca vientos fuertes.

Cuando el hombre destroza la selva todo eso cambia. El suelo, sea sabana, pasto o cultivo agrícola, tiene poca capacidad de almacenar energía solar. Funciona más como un espejo de calor, reflejando directamente la energía como calor hacia arriba. Esta nueva inyección de energía, incluido la energía que la selva perdía hacia el espacio durante la noche, crea vientos más fuertes y más calientes.

Con la masiva destrucción de las selvas la fuerza de los vientos ha aumentado en todo el mundo y todos los sistemas de viento han cambiado. Eso es el ingrediente más importante en el cambio climático.
Ahora vientos fuertes y calientes del ecuador pasan los tradicionales cinturones de convección, o cinturones Hadley y alcanzan hasta los polos, deshelando los hielos polares. Con más y más frecuencia estos vientos fuertes están forzando masas de aire polar hacia abajo sobre Estado Unidos y Europa. Tal vez la primera vez esto ocurrió fue en Atlanta, Georgia, en el sur de Estado Unidos, en el 1990’s cuando mismo los conductos de agua se helaron y se rompieron, dejando la ciudad sin agua. Desde entonces cosas similares son frecuentes también en Europa.

El deshielo de la capas de hielos polares provocará un desastre de enormes proporciones sobre el planeta. Cuando todo se deshiele el mar subirá unos 40 metros según cálculos del famoso oceanógrafo Jacques-Yves Cousteau. No solamente se perderá grandes áreas de tierras agrícolas y se inundaran muchísimas ciudades.
Pero el cambio de presión sobre las placas tectónicas resultara en más frecuentes terremotos y erupciones volcánicas. Con el terremoto en Chile, en las 27 semanas anteriores habíamos tenido 26 terremotos de 6 a 8´6 sobre la escala de Richter. Y hasta ahora la mar ha subido solamente unos 20 cm.

En su Historia geológica la Tierra ya ha cambiado la inclinación de su eje 4 veces de manera importante. Y 2 veces ha cambiado su órbita. Gracias a esto último vivimos ahora aquí.
Pero lo que ya ha ocurrido dos veces puede ocurrir una tercera vez, y con mala suerte puede ser nuestro fin.

Una simple pregunta, finalmente solamente para amasar más dinero, esta razonable tomar tales riesgos, mismo si la probabilidad esta pequeña. ¿No es una manera colectiva de jugar a la ruleta rusa?
Con otras palabras, ¿no ha llegado el momento de moderar nuestra avaricia y deseo por siempre más y más?

Todo indica que la destrucción de las selvas esta la causa principal del cambio climático. El aumento de la radiación UV de muy alta energía puede ser otro contribuyente.
Pero una mega maquina de propaganda quiere obligarnos a creer que los 0,002 % de incremento anual en CO2 atmosférico es la causa, provocando un llamado efecto invernadero.
Rápidamente voy a comprobar que eso es una imposibilidad científica. De las emisiones mundiales de CO2 93% son emitidos en el hemisferio norte donde hay Europa, Rusia, India, China, Japón y los EE.UU.

En el Hemisferio sur hay mucha menos tierra la polución esta mucho menor, hay pocas industrias y coches comparado con el norte. Las emisiones de CO2 son en consecuencia mucho menores, solamente unos 6 a 7%.
Al mismo tiempo el intercambio de aire entre los dos hemisferios está muy limitado y muy lento. Efectivamente no hay corrientes de aire atravesando el ecuador.

Eso lo saben muy bien los veleros de alta mar que no se atreven a atravesar el cinturón ecuatorial sin tener un motor auxiliar. Y los antiguos marineros de los buques de vela temían mucho el ecuador, donde arriesgaban quedarse a la deriva durante semanas.

Así, y eso está muy importante, en el hemisferio sur SIEMPRE HAY MENOS CO2 en la atmósfera que en el norte. PERO, los efectos atribuidos al efecto invernadero causado por CO2 son igualmente fuertes en el hemisferio sur que en el norte, INCLUSO MAS FUERTES en el sur que en el norte. Por ejemplo, la temperatura media en el norte ha aumentado algunos 0,7º C, pero en Antártida ha aumentado 2 y 4,5º C dependiendo del lugar. Y los glaciares en el polo sur se deshielan 2 veces más rápidamente que en Alaska. Para que eso sea posible, habría necesitado MAS CO2 en el hemisferio sur, lo que es imposible.

Todo lo de CO2 y el efecto invernadero es científicamente imposible, un inmenso engaño- los ingleses habían dicho “ the hoax of all hoaxes”.
Los objetivos son múltiples, aquí no voy a entrar en detalles, sería muy largo, solamente decir que un objetivo es favorecer la energía nuclear, otro es dejar destrozarse la Naturaleza e instalar “un nuevo orden mundial”, basado en un ambiente artificial y abandono de la agricultura tradicional.

Y con eso el hombre habrá perdido totalmente su libertad y no hablaremos más de democracia y estados independientes.
Señoras y señores. El mundo está en una encrucijada, las selvas tropicales, por sus decisivas influencias sobre el clima del mundo, son claves en este juego sucio.

Y si estamos humanos, si queremos ser civilizados consideramos otra cosa. Las selvas son hábitat para más de 60% de los seres vivos de este mundo. Han sido aquí millones de años antes de nosotros. Son una parte integral del frágil equilibrio del ambiente de nuestra Tierra. Como decía San Francisco son nuestros hermanos y debemos ser orgullosos de participar la vida con ellos, de ser una parte de esta maravilloso, milagroso equilibrio que es la Naturaleza.
Destrozar las selvas tropicales no se volverá solamente contra el hombre de manera catastrófica pero significa también exterminar, y exterminar para siempre, toda esta vida, todos nuestros propios hermanos. Sería un enorme crimen contra la humanidad, un enorme crimen contra el mismo sentido de la vida, el genocidio más enorme de la historia del hombre.

La historia del hombre ha sida marcada por una barbaridad peor que la otra. He pensado que el horror del Holocausto de la última guerra nos habría persuadido que nunca más.

Los árboles, los bosques, la selva con sus pájaros y otros animales tienen un secreto, la felicidad verdadera y duradera para los que quieren escuchar. Aquí, junto con los arboles y los animales, si abre sus ojos y sus oídos, el hombre entenderá que no está solo, que esta parte, una parte de un giga milagro, la Naturaleza, miles y miles de veces superior a los cantos seductores del comercio y de la política.

Es el último momento antes de un desastre. Es de gran urgencia intentar salvar los árboles los bosques, la selva y todos nuestros hermanos. Juntos, creo, no sé, pero creo que aun puede ser posible.
Señoras, Señores. Gracias por su atención.

Fuente: www.fundacionplanetavivo.org

No olvides dejar tus comentarios, comparte tus ideas y reflexiones sobre el tema. 

Otros llegaron buscando:

  • el problema de la deforestacion en costa rica
  • cual es el continente con mayor deforestacion
  • jane goodall impresionantes
  • dibujos de la destruccion de la sabana
  • origen de la poblacion humana
  • puma japon
  • deforestacion dibujo
  • puma salvaje
  • puma salvaje de venezuela
  • imagenes de deforestacion y caza en la sabana

Captar Energía de los Árboles

Cuando caminamos entre los árboles en un parque o un bosque, podemos llegar a sentir la energía que desprenden. Los celtas creían que cada árbol poseía un espíritu sabio y que sus rostros podían verse en la corteza de sus troncos y sus voces escucharse en el sonido de las hojas moviéndose con el viento. Sigue leyendo que hay más »

Otros llegaron buscando:

  • PERSONA ARRIBA DE UN ARBOL
  • arbol de avatar
  • avatar arbol madre
  • arbol avatar
  • lamina de seguridad salva comercio
  • abrazar un arbol
  • di no a la tala de arboles
  • arboles
  • organismos q viven en las agua calidas de ecuador
  • 22 de abril día de la tierra introducion